lunes, agosto 13, 2007

Aunque el propósito explícito de este blog es el intercambio de ideas, me he concentrado en la expresión de las emociones. Y es que este oficio de conocer al México de fuera me hace conocer mejor al de adentro. Nada más reflexionemos en el caso de los mineros atrapados en Utah. No pensemos en que entre ellos encontremos a tres mexicanos -¡tres!-. Pensemos únicamente en que en una mina de EEUU ocurrió un accidente presuntamente letal. En este país de inmediato se movilizaron las autoridades, porque la prioridad era sacar a los mineros, se movilizó el equipo de la empresa y toda su infraestructura, porque la prioridad era recatar a los mineros. El dueño de la mina encabeza las labores de rescate, porque está convencido de que la prioridad es rescatar a los mineros, y si acaso no lograra rescatarlos vivos, entonces todos, empezando por las familias afectadas, podrían comprobar que la empresa había hecho todo para rescatarlos vivos, porque esa era su prioridad. Esto es lo que vemos en las noticias, y en las noticias se observa que éste era un comportamiento natural.

En nuestro país, Pasta de Conchos se manejó como botín político, y pareciera que a nadie le hubiera interesado sacar a los mineros. Nunca vimos que las autoridades presionaran a la empresa, nunca conocimos a los dueños de la empresa, aunque recuerdo una entrevista a uno de sus altos ejecutivos, en la que se mencionó la posibilidad de que en la mina no hubieran funcionado los mecanismos de seguridad, o que las autoridades hubieran podido ser sobornadas para que no avisaran de los peligros que entrañaba la mina. Este ejecutivo únicamente acertó a decir: "Por favor, estamos hablando de una empresa que cotiza en Nueva York", como si eso fuera garantía de seguridad.

Por otro lado, escuchamos que la SRE "instruye" directamente al cónsul de México a que personalmente supervise que se hace lo posible para recatar a los mineros compatriotas nuestros. Este es otro ejemplo clarísimo de cómo a los consulados se les "instruye" para que vigilen que las instituciones cumplan con un deber que cumplen sin necesidad de que nuestro consulado o nuestra secretaría lo exija.

Las crisis son momentos en los que aflora lo mejor y lo peor de las personas y las instituciones y en estas dos crisis hemos tenido suficiente de ambos. Más allá de que rescaten con vida a nuestros compatriotas, no me queda más que admirar a este gran país que, a pesar de su fama de frialdad o de codicia, sigue creyendo que su mejor activo es el individuo.


























Bienvenidos al blogger de Meridional. Un espacio para intercambiar ideas y mucho más.

jueves, agosto 09, 2007

Bienvenidos al blogger de Meridional. Un espacio para intercambiar ideas y mucho más.

Hay muchas formas de enojarnos con nosotros mismos. La mejor y más evidente es vivir en los EEUU y trabajar cerca de los mexicanos que acuden a nuestras oficinas. Mientras más cerca nos encontramos de ellos, más claramente nos conocemos.

No creo que haya mexicanos que vengan por placer, en busca de la democracia o la libertad. Ellos vendrán fundamentalmente por hambre o por amor.

Cuando vienen por hambre el proyecto es simple. Quieren trabajar para alimentar a su familia, y los EEUU les permite hacerlo. Así de sencillo. Aquí nadie les regala nada. No hay free lunch para nadie. Y desde luego, nadie espera que les regalen nada. Saben que así es y trabajan. Trabajar sin mayor pensamiento que la familia es muy loable. Lo admiramos. Lo celebramos. Pero no lo vivimos porque estamos cerca de los nuestros. Si estuviéramos solos suficientemente, entonces la soledad nos obligaría a pensar en traer a nuestra familia. Primero la mujer.

Ella no sueña con vivir en Nebraska. Ella sabe que hace frío. Ella sabe que la pasada en peligrosa. Pero acepta venir porque su marido la necesita y para eso están juntos.

Haciendo cuentas nos sale bien este arreglo. Con el sueldo de la matanza (alrededor de $20,000 al año) tendremos casa propia, dos coches, cablevisión, los niños irían a la escuela -por ley, y en inglés-, la mujer no trabajaría de sol a sol para sacar agua de un pozo contaminado por metales pesados. Nuestra ecuación arrojaría números positivos. ¿Cuánto hace falta? Si son dos sueldos, estamos hablando de alrededor de $40,000. Y ni así salen las cuentas.

El límite de las posibilidades ocurre cuando se plantean traer a los niños que dejaron encargados. Aceptan enfrentar los peligros por las autoridades y por la ausencia de éstas; y todo por los niños. Si todo sale bien, contemplamos un cuadro bello y a la vez dolorosísimo: la familia triunfante, que ha vencido el hambre y la soledad con el amor que sus miembros se tienen entre sí. Pero, al mismo tiempo, ni con todo el amor ni todo el trabajo de sus miembros, no logran erradicar al miedo.
La licenciada Alvarado y el Cónsul Rebollar se refrescan un poco en Northplatte.
Hermoso lugar que formó parte de la gira del adiós.
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miércoles, agosto 08, 2007


¡Oh, hermosa Muscatine, Iowa! ¿Cuándo te volveré a ver?
Aquí tenemos a Janet Ocaña y a Alejandro González en la avenida principal de Muscatine, a orillas del poderoso río Mississipi.
Por el excelente estado de conservación de sus edificios decimonónicos, aquí se rodaron algunas escenas de la película "Road to Perdition", con Tom Hanks.

¡Salud, Muscatine!
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Este blog era para conversar de cualquier cosa. Eso no es verdad. Es, sobre todo, para conversar de política, de desarrollo, de la experiencia humana fuera de su ambiente natural. En resumen: de la migración.

Así que les doy nuevamente la bienvenida a aquellos que deseen conversar sobre el futuro, más si gozan de un optimismo moderado.

¡Sea!
North

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Breve escala para un refrigerio en Northplatte, Nebraska. Hermoso lugar, justo enmedio de Nebraska, justo enmedio de la línea del tiempo entre el Centro y las Montañas.
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¿Se acuerdan de los puentes de Madison? Pues de allí es esta hermosa imagen.

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